ALYONA

elena teresekova

                                                   Valentina Tereshkova y su hija Alyona Tereshkova, 1968

 

Alyona/ hija de las estrellas

 

Primero se dijo que sería sorda & tonta

Más tarde/ que nacería ciega con seis dedos & tres manos

¿O tendría raros poderes /superiores/ extraordinarios?

 

Producto del amor y la conveniencia espacial

los cosmonautas Andrián Nikoláyev & Valentina Tereshkova

tuvieron a Alyona Nikolayeva-Tereshkova

 

Eso fue el lunes 8 de junio de 1964

 

& La imagen de la recién nacida circuló por la Unión Soviética

& hubo todo tipo de festejos

pues la conquista espacial daba sus frutos

una nueva especie o tipo de ser humano

 

¿Promesa genética de una generación?

¿Hija de la comunión de los viajeros espaciales?

¿Hija del futuro?

 

Pero de un momento a otro / Alyona desapareció

se la tragó la tierra

& su imagen quedó atrapada en la propaganda de su infancia

& en la promesa del espacio

 

Nunca más nadie preguntó o quiso preguntar

qué fue de la vida de Alyona

qué fue de la Hija del cosmos & las estrellas

 

Hasta hace muy poco

 

Soy empleada del servicio de salud de Aeroflot / tengo dos hijos…

le dijo Alyona en 2010 a unos periodistas que la encontraron por sorpresa

& tuvo que aclarar

Se dan cuenta, estoy viva… ¿ustedes ven a un monstruo?

 

 

STAPLEDON – VIDEO SOBRE UN POEMA

 

 

STAPLEDON

Quise ser galaxias Andrómedas y los astros

la osa y la omega alfa el centauro los agujeros negros

a millones de años luz sistemas solares el más allá

quásares constelaciones intergalácticas de materia oscura

quise ser Solaris

mares de diafragma

cúmulos de estrellas buscando alimentos del universo

expansivo

gases en los cabellos del cosmos variable

la ínfima vía láctea un dedal perdido sideral

quise tener el cerebro del ser humano

repetido en variables de cerebros más perfectos

como misterio de lo insondable en seres lumínicos

quise tener un hermano escondido en la quinta luna de Júpiter

y ser el fragmento del cometa compuesto de átomos extraños

abiertos a la estructura mental infinita

quise contactarme con civilizaciones muertas o perdidas

guardianas de la continuidad supernova dadoras de ADN

y la velocidad de la luz quebrando el tiempo la materia en el

vacío

abrazado al anillo de Saturno la centella el silencio la palabra

el silencio

de lo que quise ser

Del libro Offshore (2017)

Video realizado por Maximiliano Gesualdi

“MAICHA” LEE

maicha della croce

“MAICHA” LEE

(ENSAYO POÉTICO SOBRE UNA FOTO)

 Por Rodolfo “Rolo” della Croce

 

Cae lluvia sobre el parque. No es agua ni nieve.

Cruzada las piernas,  Maicha lee…A su derecha la columna erguida. Sillas vacías. Es temprano.

Nadie llega.

Tiene puesto un saco de lana que la abriga, y ha cambiado su peinado.

Está sola, como muchos de nosotros Recorre el amplio álbum de fotos. Sus documentos. Actualiza nuestro estado. Algo anda mal. Piensa. ¿Qué ocurre por allá?

Estarán bien? Se pregunta. Todos en sus casas. Las calles vacías. Los veo tristes y algunos con miedo. Preocupados.

Pero juegan y cocinan y conversan. Se ríen mucho… ¿Que sucede?

Sobre su hombro izquierdo un rayo de luz ilumina su rostro concentrado,

abstraído, una vez más, en la lectura. Veo también al lado de su pierna derecha, cruzada, unas bellas flores amarillas, en una gran maceta. Imagino que ahora cierra el tomo del álbum familiar, desde donde nos visita, nosotros sin saberlo, y nos cuida. Imagino lo que piensa.

Con sus secretos a cuestas, creo ver una mueca de sonrisa en su cara. Y hasta leo en sus dulces ojos la confianza y seguridad de que esto pase. La cosa termine.

Ahora navega en su mente historias de Steinbeck, Benedetti asoma y le invita a probar su rico café.

Isabel Allende le dice cual fue su gran amor prohibido.

Ray Bradbury le explica esta lluvia. Robert Arlt ríe con ella ahora y le invita a participar de su próxima creación Theodore Stugeron le revela seres dobles, plantas extrañas.

Mientras aparece Artur Clarke para contarle El Fin de la Infancia.

Maicha ahora sueña. Su cabeza extendida me lo asegura.

Sé que sus  buenos amigos la acompañan, se divierte con ellos, y

jamás la abandonarán…

 

Este poema escrito por Rodolfo “Rolo” della Croce, está dedicado a su hermana “Maicha”, María Ercilla della Croce, quien nació el 27/11/55, hija de “Pilico” Guillermo Federico Ernesto della Croce y de Angela María Ercilla Moratti, “Kellita” . “Maicha” hizo su primaria y secundaria en el Colegio Inmaculada de La Plata y Normal 1. Lectora intensa desde muy chica, estudió Sociología en la UNLP, y recibió de maestra jardinera y de Bibliotecóloga.  Ejerció como bibliotecaria en la Suprema Corte de justicia de la Provincia de Bs As, y en el Conservatorio Girardo Gilardi  Desde los 15 años, padecía FQP (enfermedad fibroquística del páncreas) y diabetes. Falleció el 6 de septiembre de 1990.

DOCUMENTAL SOBRE JUAN L. ORTIZ

 

Autor: Taller de cine UNL
Fecha: 1994
Descripción: Con: Hugo Gola, Juan José Saer, Rubén Naranjo. Los fragmentos en blanco y negro pertenecen a UN FILM SOBRE JUAN L. ORTIZ, producido en 1971 por la Biblioteca Constancio C. Vigil de Rosario.
Idioma: Español
Dirección: Marilyn Contardi
Fotografía: Carlos Essmann –
Guion: Marilyn Contardi –
Cámaras: Carlos Essmann –
Producción: Raúl Beceyro –
Montaje: Marilyn Contardi –

un adiós para Roberto Bergalli

un adios para Bergalli

Un adiós para Roberto Bergalli

Hace pocos días falleció en Barcelona Roberto Bergalli, uno de los más grandes criminólogos que dio nuestro país. Residía en Europa hacía varias décadas, tras el exilio de la última dictadura militar, donde fue catedrático de Derecho Penal y criminología de la Universidad de Barcelona, pero donde también tuvo una intensa trayectoria vinculada a la cultura y a la defensa de los derechos humanos; sin perder nunca de vista su país, pero también la realidad de Latinoamérica en general (podríamos sostener que fue un pionero de la historia de la criminología latinoamericana).

Roberto Bergalli nació el 23 de enero de 1936 en Argentina, cursó estudios de Derecho en la facultad de derecho y ciencias sociales de la UBA entre 1955 y 1962. Se licencia en 1963 y presenta sus primeras investigaciones, que trascendían ya entonces los límites de las ciencias penales, en el Centro de Estudios José Ingenieros y en el Instituto Italiano di Cultura.

Se exilio tres veces (1). La primera a partir del golpe de Onganía, a Inglaterra y Roma con una beca del Britich Council y otra –luego- que obtuvo gracias a las gestiones de uno de sus maestros, Luis Jiménez de Azua. Más tarde regresó al país en 1972 y participó como abogado asesor del Ministerio del Interior de Héctor J. Campora, junto a sus amigos Esteban “Bebé” Righi y Leopoldo “Polo” Schiffrin con quienes emprendió la difícil tarea de diseñar la amnistía de presos políticos y clausurar el famoso “Camarón” (como se conocía al tribunal de enjuiciamiento y el encarcelamiento de la disidencia política).

La muerte de Perón y el terror iniciado por la Triple A, motivaron su segundo exilio a Alemania en 1975, donde más tarde recalarían otros penalistas exiliados. Retornó a la Argentina en enero de 1976, epílogo de un doloroso proceso de secuestro y detención clandestina, posterior legalización a disposición del PEN, con un total de veintidós meses que culminaron con su expulsión del país en 1978 gracias a una amplia campaña internacional. Allí vuelve a Alemania junto con su familia, con el apoyo de la fundación Alexander von Humboldt prosigue sus investigaciones en el Kriminologische Forschungsstelle de la Universidad de Colonia hasta 1979.

Es decir, Roberto Bergalli sufrió en carne propia las acciones criminales implantadas por el Estado genocida, y esas marcas –como víctima, exiliado y extranjero (2)- también lo posicionaran política e intelectualmente, vinculándolo al análisis del poder y el control social, como a la defensa irrestricta de los derechos humanos y de las personas más débiles frente a los mecanismos de la crueldad estatales (la creación del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona, es un claro ejemplo de su historia y compromiso como legado).

Profesor emérito, invitado en universidades de todo el mundo, autor de una vasta cantidad de libros y publicaciones en el orden de la sociología jurídica y política, teoría y filosofía del derecho, y criminología y derecho penal. Amigo personal de los criminólogos de la talla de Luigi Ferrajoli, Alessadro Baratta y Massimo Pavarini a quienes introdujo en habla hispana con traducciones, epílogos y prólogos de su autoría.

Bergalli fue uno de esos pensadores que conformaron una autentica “Escuela” de generaciones.  “… Aprendimos de él que no resulta posible entender el derecho sin tener presente las transformaciones económicas, culturales y políticas de las sociedades en las que actúa como poder punitivo. Todo ello sin olvidar su papel como una instancia reproductora de la hegemonía del capital y de todas las injusticias que este provoca”, en palabras de su amigo y discípulo, Iñaki Rivera Beiras, hoy su continuador y quien –desde hace unos años- mantiene el legado en la cátedra de la Universidad, como la vigencia del Observatorio en Barcelona (3).

La “escuela Bergalli” tiene ramificaciones en varios países, pero en nuestro país dio discípulos e influenció (directa o indirectamente) en Gabriel Ganón, Iñaki Anitúa, Ignacio Tedesco, Juan Tapia, Augusto Montero, Diego Zysman, Gabriel Bombini, el periodista Horacio Cecchi; las criminologas y penalistas Marta Monclús, Carolina Prado, Natalia Castro, Daniela Heim, Florencia Hegglin y Valeria Picco

El currículum de Roberto Bergalli no se agotaba en el derecho. Amigo del editor Jorge Herralde (Anagrama), de escritores como Claudio Magris y Eduardo Galeano (este último le dedicó su famoso “El mundo patas arriba”). Ex deportista fanático del remo y el rugby. Con el Jazz en la sangre (su hermano Gustavo Bergalli es un famoso trompetista argentino). Apasionado de los libros y –en especial- del catálogo que supo armar la exquisita editorial Minúscula, capitaneada por su hija Valeria Bergalli quien siempre fue su orgullo.

En pocas palabras, además de renombrado académico, era bastante multifacético: curioso, humorista, gran conversador y tipo entrañable. Pero por sobre todas las cosas, un maestro comprometido. La proyección de Roberto Bergalli es una luz que no se extingue. Lo vamos a extrañar (4).

 

Notas

1.La memoria del largo exilio de Roberto Bergalli se encuentra contada en la tesis doctoral de Silvia Inés Jensen, “Suspendidos de la historia/exiliados de la memoria”, en la Pág. 294/296, véase: https://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/4800/sij1de2.pdf?sequence=1

2.Roberto Bergalli “exiliado, expatriado y extranjero”, véase Iñaki Anitúa, Homenaje a Roberto Bergalli, Contornos y pliegues del derecho: https://www.estudiocriminal.eu/wp-content/uploads/2017/03/El-exiliado-expatriado-y-extranjero-como-punto-de-partida-para-la-vision-limitadora-de-la-violencia-belica-y-penal.pdf

3.“Roberto Bergalli, pensador crítico con el sistema penal”, diario El Pais, 6/5/2020: Véase: https://elpais.com/cultura/2020-05-05/roberto-bergalli-pensador-critico-con-el-sistema-penal.html

4. La Revista Pensamiento Penal, ha publicado varios artículos de Roberto Bergalli a los que se puede acceder por aquí: http://www.pensamientopenal.com.ar/autores/roberto-bergalli

 

(Nota originalmente publicada en https://www.elcohetealaluna.com/un-adios-para-roberto-bergalli/ )

 

Rugama costó menos que Cardenal

sputnik 2

Rugama costó menos que Cardenal

a Leonel Rugama, in memorian

 

El Sputnik 2 costó más que el Sputnik 1

el Sputnik 1 costó bastante

El Sputnik 3 costó más que el Sputnik 2 y encima fue fallido

el Sputnik 1 costó bastante

El Sputnik 4 costó más que el Sputnik 3 y que el Vostok 2

y por suerte fue satisfactorio

El Sputnik 3 costó más que el Sputnik 2 y encima fue fallido

El Sputnik 2 costó más que el Sputnik 1 y que el Vostok 1

el Sputnik 1 costó bastante

el Sputnik 8 costó un montón pero no se sintió porque sus cosmonautas eran de la KGB

& desde la luna recitaron la Internacional

maravillando los rostros del Cáucaso

Siberia & los Urales todos pegados a sus TV

el Sputnik 9 costó más que todos juntos y que los Apolo del 2 al 5

 

Mis abuelos soñaban más que lo que hoy sueñan mis hermanos

mis abuelos –diría– que murieron soñando

mis padres soñaban más de lo que soñaban mis abuelos

hoy mis hermanos ni siquiera sueñan

mis padres –diría– fueron asesinados soñando

no alcanzo a vislumbrar –a esta altura– qué es lo que

soñaban los padres de mis abuelos

pero percibo –de cierta forma– que soñaban menos

algo más parecido al sueño de mis hermanos

mis padres soñaban más que todos

y en su sueño estaban todos los sueños anteriores

los de los hijos de sus hijos aun vivos y muertos

bienaventurados sean los perros que viajaron en el Sputnik

porque de ellos serán las estrellas

 

ÓRBITA 76

 

ÓRBITA 76

 

“Las estrellas se juntan alrededor de la tierra/ Como ranas en torno a una charca/ A discutir el vuelo de Gagarin/ Ahora sí que la sacamos bien: ¡Un comunista ruso dando de volteretas en el cielo!/ Las estrellas están muertas de rabia/ Entretanto Yuri Gagarin/ Amo y señor del sistema solar/ Se entretiene tirándoles la cola”.

Nicanor Parra

En esa introspección proustiana

en el naufragio de su infancia

buscó los restos de Yuri Gagarin

& no había nada

 

Como Jesús (leyó)

hijo del carpintero /primer hombre en el espacio

(leyó) héroe universal

Joven campesino (con) antorcha

mira (perplejo) hacia la Tierra

 

Para ser el rock star del cosmos (o de toda Rusia)

es necesario persistir en introspecciones fallidas

por eso revolvió en el sueño de la infancia (la de su padre)

 

A pesar de que el tiempo robó la escafandra

& puso sobre su cuerpo un saco oscuro

más bien gris /como de picador de boletos del Transiberiano

en esa introspección del naufragio

volvió a buscar los restos de Yuri

como si fuera un pedazo oxidado o chatarra girando

en los basurales de ese aire atmosférico

& todavía apreciar una luz que titila & lo llama