DIEZ PUNTOS BASICOS PARA UNA FUTURA LEY PENAL JUVENIL NACIONAL

DIEZ PUNTOS BASICOS PARA UNA FUTURA LEY PENAL JUVENIL NACIONAL – COMISIÓN DE INFANCIA “JUSTICIA LEGÍTIMA”[1]

Los diez puntos que siguen a continuación, y que no constituyen un proyecto de ley, intentan establecer los contenidos de una futura ley penal juvenil, que – tarde o temprano- deberá sancionar el Congreso Nacional, sustituyendo al decreto de facto 22.278. La idea de la Comisión de Infancia de Justicia Legítima, ha sido la de establecer un conjunto de propuestas o disparadores, que una vez consensuados pueda dar, finalmente, con una estructura normativa acorde a los preceptos constitucionales, convenciones y tratados de derechos humanos suscriptos con otros países y que hacen a la infancia, y con el fin de evitar condenas de tribunales internacionales , las que por otro lado obligaron a nuestro país a sancionar una nueva ley penal en la materia que derogue el decreto ley n° 22.278.

  1. La ley penal juvenil y la responsabilidad internacional del Estado Argentino. El interés de la reforma se funda en la necesidad de establecer un régimen penal juvenil acorde a los principios y estándares internacionales en materia de niñez y adolescencia (conf. CoIDH, en el caso “Mendoza”). Para ello la ley penal juvenil debe inscribirse en el marco de los derechos y garantías establecidos en la Constitución de la Nación Argentina, en los tratados ratificados e incorporados al art. 75, inc. 22 de ese mismo cuerpo legal – en especial en la Convención Internacional de los Derechos del Niño/a y Adolescente (Ley nacional n° 23.849) -, en las llamadas Reglas de las Naciones Unidas para la protección de los Menores privados de la libertad, Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia de Menores, Directrices de las Naciones Unidas para la Prevención de la Delincuencia Juvenil y las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas sobre Medidas no privativas de la libertad, así como también toda otra normativa internacional que se dicte en adelante y que conforme el bloque de reglas de Derechos Humanos.
  2. La nueva ley de responsabilidad penal juvenil derogará en forma inmediata el decreto/ley n° 22.278 y ley 22.803. Una ley penal juvenil acorde a los estándares mencionados en 1) importa necesariamente desterrar (al menos, normativamente) el complejo tutelar y separar definitivamente las cuestiones de los NNyA en conflicto con la ley penal de aquellos que se encuentran en situación de vulneración de derechos (esto es, cuestiones no penales);
  3. No criminalización de las vulneraciones de derechos de la infancia. La ley penal juvenil deberá contener la expresa prohibición de judicializar cuestiones que no importen imputaciones de delitos. Es decir, partir de la nueva ley no deberán judicializarse casos con niños/as y adolescentes por el solo hecho de sufrir vulneraciones en su situación socio – económica y ambiental. En estos casos deberá tomar intervención inmediata el servicio local encargado de la promoción y defensa de los derechos del niño, niña o adolescente, los que deberán funcionar en todas las jurisdicciones del país al momento de su entrada en vigencia, y con el fin de actuar positivamente a favor de su interés superior, conforme lo establece la ley n°26.061 de orden público nacional, más allá de la omisión legal de los órganos locales.
  4. No criminalización por debajo de la edad de punibilidad que fije la ley y averiguación de la verdad. La nueva ley debe establecer un tope etario de responsabilidad penal, que debe funcionar como garantía ante el poder punitivo. A criterio de esta Comisión, la ley no debería bajar la edad de punibilidad fijada en 16 años. En todo caso, quienes propician dicha baja deberían dar argumentos teóricos y empíricos para justificar la ampliación de la intervención penal, de manera de no afectar el principio constitucional de no regresividad. La ley debe ser terminante y expresa en cuanto a la prohibición de la intervención penal de los no punibles y determinar que la única posible ante estos casos es el sistema de protección de derechos bajo todas las garantías de ley. No obstante lo dicho, la declaración de no punibilidad, no impedirá nunca el normal desarrollo del proceso en busca de la averiguación de la verdad.
  5. Privación de la libertad como excepción y por plazo breve. Principio de judicialización de la ejecución de penas. La ley de responsabilidad penal juvenil debe cristalizar el mandato constitucional, por vía de la CDN (art 37 y 40), donde se establece que la privación de libertad es excepcional y en su caso por el tiempo más breve que proceda. Debe contener a la libertad como regla y un tope claro de duración de la privación de esta, incluso en su forma cautelar, la que en principio se sugiere que no exceda los 6 (seis) meses improrrogables (tiempo máximo de duración de una prisión preventiva). Se deberá establecer un régimen/órgano judicial especializado y diferenciado de ejecución/control de todas las sanciones, más allá de la edad que alcance el joven durante su ejecución. La ley debería contemplar la creación de dispositivos penales juveniles de modalidad cerrado, semi cerrado y abiertos, como distintas opciones y alternativas para la ejecución de las sanciones.
  6. Ejecución progresiva y morigerada de la privación de libertad. Necesidad de fundar la sanción de mayor restricción y tabulación de sanciones conforme proporcionalidad. Las sanciones que prevea la ley de responsabilidad juvenil solo podrá ser aplicada una vez que sea declarada la responsabilidad penal de un jóven por sentencia firme. La sanción de privación de la libertad bajo régimen cerrado será utilizada solo como excepción, debiendo ser fundada en razones suficientes por las que se demuestre que no pueda reemplazarse por una sanción diferente o alternativa de menor restricción de derechos, que no impida el goce de la libertad.
  7. La ley penal juvenil deberá establecer salidas alternativas a los procesos penales, sin excepciones de delitos. Tope de penas. En la nueva ley penal juvenil deberán priorizarse las medidas alternativas al proceso judicial penal, tales como la conciliación, mediación, la remisión del conflicto y la suspensión del proceso a prueba, entre otros; siempre con un sentido reparatorio y de menor estigmatización que implica siempre toda persecución penal. En su mayor y mejor utilización deberán estar comprometidas todas las partes del procedimiento judicial y en pos del mejor interés del niño/a y/o adolescente. A diferencia de los procesos de adultos, no deberán haber delitos excluidos de este tipo de salidas alternativas. Por imperativo de la CDN, la nueva ley debe tener un catálogo de sanciones alternativas a la mera privación de libertad, por eso el eje de la ley debe tender a este catálogo en el entendimiento de la especial función que debe cumplir el sistema penal juvenil. En todos los casos, incluyendo los de privación de la libertad, deberá respetarse el principio de proporcionalidad de la sanción. Se sugiere que la pena más alta no exceda los 7 (siete) años, aun en los casos de concursos de delitos.
  8. Defensa irrestricta, especializada e integral de los derechos y garantías de la infancia frente al sistema punitivo. Deberá asegurarse la presencia de la defensa técnica especializada e integral del niño/a o adolescente desde la primer intervención policial y durante todo el proceso penal, que no se agotará con el dictado de la sentencia, sino con la penalidad misma, en su caso. Deberán resguardarse en todo momento la defensa de los principios y garantías que devienen de la Constitución y los tratados, en función del interés superior del niño.
  9. Oportunidad reglada y discrecional. Desjudicialización. Prohibición de la abreviación de los procesos penales juveniles. La nueva ley deberá fijar supuestos (enunciativos) en los que el/la fiscal y/o el juez/a podrán hacer uso del principio de oportunidad procesal. El principio de insignificancia será una guía de desjudicialización en los procesos donde, a juicio fundado de los jueces y fiscales, no exista lesividad y afectación. Se tratará de evitar, en todo momento, la judicialización de casos. En relación a los juicios abreviados, entendemos que estos resultan ser contrarios al interés superior del/la adolescente acusado/a de cometer un delito, ya que son compulsivos y no se condicen con el proceso de responsabilidad penal que debería contener la nueva legislación.
  10. Principio de Especialidad sustantivo. La ley debe estar atravesada por el principio de especialidad de todas las instancias (art 40. 2 CDN). Debe garantizar un sistema verdaderamente especializado. De los operadores, del procedimiento, de los dispositivos, en lo posible incluyendo a las fuerzas de seguridad públicas, siempre acorde al respeto a los derechos humanos.

[1]    La Comisión de Infancia de Justicia Legítima está compuesta por los Dres. Julián Axat, Mirta López Gonzalez, Damian Muñoz y Gustavo Caruso.

HAMBLET HUBIERAS

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Hamlet hubieras

Un viernes lluvioso en Buenos Aires el entonces Secretario de Derechos Humanos de Argentina, Eduardo Luis Duhalde, de quien yo era asesor, me pide que lo acompañe a la presentación de un libro de poemas de Rosa María Pargas (militante y poeta desaparecida durante la última dictadura militar en Argentina). La presentación de ese libro de poemas de Pargas estuvo a cargo del joven poeta (abogado e hijo de desaparecidos) Julián Axat, que dirige –mientras se desempeña como abogado en los juicios de derechos humanos de Argentina- una colección de poesía (Libros de la Talita Dorada) dedicada a publicar a poetas (abogados, economistas, como Jorge Money, economista y poeta) desaparecidos o hijos de desaparecidos. „Nosotros –como abogados- no somos mercenarios, somos poetas“, dijo Julián en la presentación del libro, „y como poetas (como abogados poetas, no como abogados burócratas, no como „abogados mercenarios“) podemos y debemos construir un Derecho mejor, nuevo, un Derecho diferente, más justo“. Más poético. Un Derecho que se involucre más con la poesía, un Derecho que hable el lenguaje que hablan los poetas, (y no el lenguaje evasivo que hablan los abogados); poetas como Jura Soyfer, como Celan, como Juan Gelman. Un Derecho que crea que la poesía puede aportar en la formación de los abogados una visión más crítica, más „subversiva“ („la literatura es subversión“, afirma Marta Nussbaum en su libro Poetic Justice, también Derrida en su conferencia Ante la ley, que recupera un cuento de Kafka, cuando habla de una „juridicidad subversiva“ presente en la literatura, sostiene que hacer literatura es hacer „subversión“; precisamente de eso eran –fueron, y son- tachados los poetas argentinos desaparecidos durante la dictadura militar argentina: de ser „subversivos“, de ser poetas-abogados –como Luis Elenzvaig, o economistas poetas, como Jorge Money, a quien Julian le dedica su poema más importante- dedicados a promover la „subversión“, de ser jovenes „politizados“ y “subversivos“, dedicados a promover –con sus escritos poéticos revolucionarios, „irresponsables“, críticos de la injusticia reinante en la sociedad- la „subversión“ política) Denunciar la desigualdad es ser „subversivo“. Denunciar la injusticia, la pobreza, la marginalidad, (los aun vigentes campos de exterminio que existen en el mundo) es hacer „subversión“ de un orden. Por eso el sistema –como recuerda Apollinaire- arrincona y anula a los poetas. („Hay que apurarse. Mañana ya no habrá ninguna poesía. Mañana ya no habrá poetas“). Porque la poesia no es inocente ni es políticamente „neutral“, la poesía promueve la „subversión“ de un orden estatuido. Promueve la „subversión“ de unos valores y de unas palabras. La poesía es –debe ser- „subversiva“. Los jóvenes abogados poetas –argentinos, hijos de desaparecidos, como Axat- no hacen poesía „por amor al arte“, sino por amor al cambio, a la crítica, a la „politización“, a la militancia: a la transgresión. A la justicia. Por amor a la instransigencia. Porque la intransigencia –como dijo Alicia Eguren, tambien poeta- nos da poder. La instransigencia nos mantiene vivos, nos mantiene firmes en unos valores que el sistema (que genera exclusión, hambre, marginalidad, pobreza, y silencio) tacha de „subversivos“. Alzar la voz (ser poeta) es siempre subvertir un orden. Hablar es ya ser „subversivo“.

Más allá de los valiosos juicios de derechos humanos, existe algo que el Derecho mismo –la „Justicia“ en si misma- no puede reparar. En esos márgenes y vacíos de lo que la Justicia (argentina) no repara, aparece la poesia con su palabra. Con su „subversion“. (Cuando se le pide a los jovenes que „no se metan“, que „no se „politicen“, que no hagan „bardo“, se nos está pidiendo que no hagamos „poesia“, que no pensemos, que no nos volvamos „subversivos“, que no hagamos –de nuevo, recuperando la palabra subversiva, poética, que no pudo ser desaparecida- „subversión“. La palabra de los desaparecidos que se recupera en estas colecciones de poemas que edita Axat no es una palabra muerta: es una palabra viva. Una palabra que está más viva que nunca. Que es más „subversiva“ que nunca. Una palabra que nos quema las manos, que dice, que grita)

La poesia lucha contra los silencios (y contra los eufemismos) que emplean los abogados. El Derecho calla. La poesía no. La poesia lucha contra el eufemismo. Lucha contra el lugar común del lenguaje que no dice nada. Lucha contra los ritualismos formales. Contra la formalidad del Derecho. Contra el formalismo inconducente debajo del cual se esconde el sufrimiento. Un derecho poético es un Derecho con mayor sensibilidad, con mayor empatía, con más ojos, vivo, con mayor lugar para las emociones. Para la „parcialidad“. Para la palabra.

Como dijo Julián Axat hace muchos años, en la presentación del libro de Pargas, „nosotros -como abogados- no somos mercenarios, somos poetas“. Y lo que define al poeta es que su palabra no se vende. No se negocia. No tiene precio. No se puede comprar. Por eso es un „riesgo“ para el sistema. Un „peligro“ de una „subversión“ latente (poética) que se avecina. Una „subversión“ que vuelve. Que puede volver. Por eso es probable que una vez más a los abogados poetas nos llamen, otra vez, en pleno siglo XXI, (a los hijos y nietos, „Guido, vos también sos un Hijo“, me dijo Julián alguna vez) „subversivos“. Que volvamos a escuchar esa palabra sobre nosotros. Que nos vuelvan a llamar –caratular- así. (Jóvenes-abogados-poetas) „Subversivos“. El lenguaje jurídico calla muchas cosas, pero la poesía no puede callar. No está para eso.

Por eso el título del poema (en forma de preguntas) que Julián escribe para su papá desaparecido se llama Hamlet Hubieras. Es un poema-pregunta (todo poema es una pregunta). „Y vos qué hubieras hecho padre de no haber desaparecido“? „Ser o no ser“, esa es la cuestión final para el poeta, pero también lo es para todo abogado que se precie de „justo“: ser o no ser, todos los dias se debe tomar esa decisión dificil: elegir „ser“ implica riesgos. Implica decisiones. Implica palabras. Muchos abogados eligen no ser. Para los poetas la decisión posible es una sola. Hacer justicia. Hacer poesía. Elevar la voz. Hacer palabra. Tener valor. Correr un riesgo. Enfrentar un peligro. Subvertir un (el) orden que nos mantiene –y nos quiere- callados.

Luego de la presentación de ese libro de poemas, Eduardo Duhalde me llevó en su auto hasta mi casa. En un semáforo en rojo, y con las manos bien aferradas al volante del auto Vento Gris, con la mirada perdida en una avenida llena de autos, dijo Duhalde de repente „ves, Guido que los desaparecidos no es que no están?“. Yo me limité a guardar silencio. Pero él repitió: „los desaparecidos están, Guido. Están.“

Guido Leonardo Croxatto

gcroxatto@zedat.fu-berlin.de

LA LEGITIMIDAD DE LOS JUICIOS DE LESA HUMANIDAD – NOTA DE OPINIÓN EN PAG/12

El derecho de defensa de los acusados de delitos de lesa humanidad es el lugar sobre el que descansa la legitimidad de los juicios de derechos humanos; es allí donde se resuleven las tensiones que denuncian los sectores que se oponen al juzgamiento y pretenden reprochar venganza o sustituirla por una mera reconciliación. La defensa en juicio del imputado por ejercicio de mal absoluto es la oportunidad única del Estado de Derecho, de dar posibilidad de creencia a las versiones de los que se pretenden inocentes de aquella impitación pero mas tardes son condenados. Toda la legitimidad descansa en la defensa que el Mal no ha brindado y la justicia da.

VER: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-280828-2015-09-03.html

 

LA NUEVA CRUZADA DE LOS NIÑOS (poema para Aylan Kurdi)

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LA NUEVA CRUZADA DE LOS NIÑOS

(poema para Aylan Kurdi)

En el primer cuarto de siglo XXI
partieron del Indostán expediciones
de padres junto a sus hijos que creían que podían atravesar a pie enjuto los mares
corrían de la hambruna y guerras causadas por la avaricia y estupidez genocida de los dueños de occidente
“Dejad que los niños vengan a mí” susurró el Egeo
y ellos escupidos de sus tierras por traficantes de piel humana y petróleo
esperanzados por el canto de sirena del mundo libre
del modo de vida que se cosecha entre las murallas de Berlín, Marsella,
Paris, Madrid y Bruselas…
Soltaron amarras para mas tarde soltar las manos de sus progenitores
y se lanzaron de las canoas para caminar sobre las aguas
como cristos que se mecen en el horizonte borroso
la lagrima divina en la garganta de un dios muerto
y no un mar muerto perplejo tan extraño
y las cruzadas ancestrales de niños
ahora sumergidos en las nuevas Atlántidas del mediterráneo
se llevaron a uno de ellos
a un solo niño de tantos sin aparentar desnutrido
o partido en pedazos por las armas que vende occidente
sino un intacto Moises pero muerto
un Moisés muerto vestido de rojo y lívido como la misma arena
con la apariencia de cualquier niño Berlines o Parisino
pero un niño Sirio que soñó pero sin llegar nunca a su meca
y todos las murallas no fueron nada frente al peso de la imagen
por un día todos hablaron del niño muerto en la playa
no fue nada la Torre Eifel
no fue nada la Puerta del Sol
no fue nada la puerta de Brademburgo
no fue nada ningún primer ministro
y los cupos de la miseria fue la matemática frente a la imagen
del espanto pues los hijos de europa se suelen mirar de tanto
en tanto al espejo y saben en quien tercerizar sus servicios pesados
y cada grano de arena en el rostro frío del niño fue cotizando
a medida que pasaba el día
mucho más que el valor de las bombas del emporio industrial militar que sigue vendiendo occidente para mañana cuando las acciones
de la imagen del niño sirio que yace en la playa y que se parece a cualquier
niño Berlines caigan por el piso
y ya no sea insoportable ni indigne a las señoras paquetas del café Le Fleur
para mañana cuando las aldeas del Indostán sigan ardiendo
no llegaran vestidos los niños con esos mocasines puestos a las costas
de europa