El idioma de los gatos. Por J. Axat

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(Narcocorrido hip hop)

 

Valijero te veía por TV

veía gatos sangre azul pata sucia

valijero lista negra marcador

trucho Zeta sancho panza allanamiento ese son sin ton

el trucho pirucho decomiso de la trucha impureza

salva cucha tu mulero hay la pucha-digo transa payador

terceriza peajeros buche y mucha cocinero sin los dealers sin salón

fraccionando que ahí viene Valijero pasta base puro puto peso viejo

pucho y pucho gira transa foto en diario de la villa chamulló juez estafador

pura foto el comprado justiciero telaraña sin fracción – in- fracción

Valijero te veía por TV veía gatos sangre azul pata sucia

valijero lista negra marcador  se la toman todita y negoción o no

no vuelen señores miembros del Cartel el jurado que se queda

con la plaza San Jorge brazo los traiciona los traiciona no avergüenza

el pellejo Valijero ese gato ese gato sube-sube la pirámide Faraón es

el sobre y todo sigue sigue-sigue en esta Villa siempre más digna sin vos

Valijero te veía por TV veía gatos sangre azul

pata sucia valijero lista negra marcador

 

Informe jurídicopoético sobre Luciano Arruga. Por Julián Axat

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“Recibirán por eso de mano del Señor la corona real del honor y la diadema de la hermosu-ra; Pues con Su Diestra los protege-rá y los escudará con Su Brazo”

 

  Conmemoración del Gran Mártir San Jorge

             

                                                                      

 

Fue visto por última vez el día 31

y si fue en la madrugada

fue en 2009

y si fue sospechoso por pararse en la esquina

por tener cara

y llega la poli sin 911

 

las dos manos atrás sobre capot…

ahora sos boleta ganador…

 

contradicciones en la hora 

 

y si los polis patrullaban zarpados?

a todo lo que da?

móvil asignado entre la 01:10 hasta las 02:00

baja a destacamento

 

acaso los últimos que lo vieron

acaso sus amigos del barrio

acaso a un par de cuadras de su casa

 

detenido por polis

los del destacamento

los del destaca-miento

 

sospecha

ya haber sido detenido

septiembre 2008

sospecha

ya haber sido

 

desguazado?

golpeado?

agujereado?

torquemado?

 

vendido a des-armadero-de-huesos-sin-allanar

des-tas (z) ado?

en qué matadero te carnean?

 

la madre supo (sus amigos le contaron)

1:30

se fue

de la plaza hacia casa de su hermana

ya había sido detenido antes

dos? tres? cinco? 

 

cuánto vale disminuir la sospecha?

 

Comisaría Don Bosco

estatua San Jorge entrada

15 caídos en combate-regalo de “los vecinos” 

 

Rezo:

 

“Oh valiente Jorge, has deveni-do invencible ante los enemigos, pues te había fortalecido con la co-raza de la fe, el casco de la Gracia y la lanza de la Cruz. Y como eres un héroe divino, venciste las legiones de los demonios y ahora moras jun-to a los Ángeles. Y porque vigilas cuidando de los fieles, tú los santi-ficas y los salvas cuando te invo-can…”

 

averiguación de antecedentes

resistencia a la autoridad

supuesto robo-alojado en destaca – miento

“sospechado”

“hostis” te dieron la “hostia”

te paro-cacheo-requiso-pego-abuso-recluto

 

no te queremos ver por el barrio

si venís para laburar… 

 

destaca-miento

estatua San Jorge Arcángel entrada

placa dorada 33 caídos en combate

autos recorren cuadrículas 

sin turno turros turritos churros que te dan wachi

si cocina en destaca-miento adentro siento

septiembre 2008 detenido

tras-lado a destaca-miento

permanece en cocina?

 

Rezo:

 

“… Oh portador de la corona Jor-ge, no te preocupaste por los varios instrumentos de los diversos méto-dos de tormentos, ni por las horrendas mutilaciones; Concretas-te, pues, el curso del martirio con buena alabanza. Por consiguiente, con flores de cánticos, coronamos tu memoria que excede todo es-plendor, y abrazamos saludando con fe tus venerables reliquias (Miembros). Y como estás, revestido de la luz, ante el trono de Cristo nuestro Dios, Suplícale, que ilumi-ne y salve nuestras almas.”

 

 

Lomas del Mirador 2010 – CCD Sheraton 77

cuadrícula móvil X cuadrícula consigna fija

móvil móvil Z llamando…

noche te traga móvil Y llamando…

 

sin registros de posicionamiento

móvil X recorriendo la cuadrícula hasta 01:10

jodida hora, llamando…

sin consigna fija en la noche, llamando…

frente a la Santos Vega , llamando…

zona liberada?

vuelta al Monte Dorrego

móvil X & móvil Z, llamando…

juntos en el Monte, llamando…

NADIE CONTESTA

entran en escena los polis

parado dos horas

descampado-monte

NADIE CONTESTA

fuera de cuadrícula asignada

sin informar posición, llamando…

 

mas tarde dirán: fuimos a descansar al monte…

 

si sos poli en hora de servicio al monte no se va a descansar

se va a cazar

se va a hacer un pozo

para enterrar de nuevo el cuerpo de Lorca

y anda a encontrarlo en el hoyo nuch & neble

 

pero llega la sabueso experticia fiscal

y delega el hallazgo de paradero en los mismos polis

en los que descansan en el monte y hacen

agujeros en la nada

el aire se pone espeso

como fragmentos en la garganta de un dios negro

 

hay quien busca

en la parva de la noche destellos luz mala destellos

miles de fosas im-perceptibles

quienes pudieron ser San Jorge aguardan

en la boca del tiempo del

por-venir

 

PARA SEGUIR SIENDO FRANCO

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“Te queda poco tiempo” escuchó Franco que le decían, pero siguió corriendo a toda velocidad, con la frasesita girandole en la cabeza. Por entonces, el 18 de Enero de 2011, era asesinado en un robo el empleado de la Agencia de Seguridad Vial bonaerense Fabián Esquivel, en el barrio platense de Tolosa. El hecho lamentable conmovió el país en pleno verano, especialmente por la circunstancia de que el hijo de Esquivel había visto cómo mataban a su padre, mientras estaba escondido dentro de un placard. La policía bonarense, salió a buscar a posibles sospechosos, y encontró al vecino Franco Quintana, de 15 años. Como bien explicó por entonces el periodista Horacio Verbitsky (Para ser Franco, Pag/12, 30/1/2011) “… en el expediente judicial no hay una sola prueba que lo incrimine”. Y así fué, no la había. La justicia no tenía pruebas para incriminar al menor. Pero ello no impidió que sobre “la nada” se montara un espectáculo de demagogia antijuvenil, con pedido de baja de edad de imputabilidad mediante, aprovechada por el persistente Superministro Ricardo Casal, quien pretendió a toda costa dar credibilidad a la hipótesis policial; sin llegar a lograrlo. Franco no solo nunca fue declarado responsable por ser inimputable, sino por no existir pruebas concretas (la causa IPP 2039-11, el crimen de Esquivel todavía sigue impune). Para evitar que sea linchado o asesinado por la propia policía, la Provincia de Buenos Aires intentó trasladar a Franco a Bariloche, pero ante la oposición familiar y del defensor, finalmente lo envió a distintas Comunidades Terapéuticas perdidas en el conurbano; lugarespor los que fue pasando, gulags donde la Secretaría de Niñez terceriza el encierro de la minoridad inimputable, bajo la fachada de la salud mental y la seguridad manicomial. Un año estuvo Franco encerrado en las mazmorras privadas (casi todo el 2011) aprehendiendo el código tumbero del que nada sabía al ingresar; hasta que un día decidió escaparse. Su abuela Elba Alderete lo vio llegar a principios del 2012, toda la familia estuvo con él y lo acompañó. Pero entonces Franco empezó a salir y a encontrarse con sus amigos en la esquina. La Secretaría de Niñez no buscó formas de contención o protección alternativas; la justicia ordenó la re-captura para reeviarlo a la misma u otra Comunidad perdida en el conurbano. De todos modos no sabemos porqué la policía no mandó nunca a cumplir esa orden de la justicia. Tampoco lo sabe su abuela Elba Alderete, y se lamenta. Pasaron los días. Franco recordaba el murmullo: “Te queda poco tiempo”. El 27 de diciembre, decidió entrar a la heladería ubicada en 13 y 32. Como siempre, el resto, es fuente policial: Un adolescente murió anoche al recibir un tiro en la espalda frente a una heladería… luego de que junto a dos cómplices intentara asaltar el comercio.. los ladrones se enfrentaron a tiros con policías que les dieron la voz de alto. Un joven cayó herido y cerca de él quedó tirada un arma de fuego… Al donde inmediatamente fue atendido por los médicos de guardia, pero poco después perdió la vida…” La misma fuente policial que reproduce el diario Hoy de La Plata, dice que el hecho ocurrió 23:30. Faltaba media hora para que comience el día de Los Santos e Inocentes.

 

Julián Axat. Defensor Penal Juvenil

 

Foto- Prontuario Policial de Franco Quintana, elaborado por la policía y denunciado por ilegal. Publicado por el diario Perfil.

Cambios y continuidades de la justicia frente a la violencia institucional. Julián Axat * y Guido L. Croxatto **

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La discusión sobre los alcances de una política de derechos humanos y su proyección al presente, es la clave para evidenciar la continuidad de ciertos dispositivos del hoy que provienen de ayer. Estudiar las reacciones de la corporación judicial ante la violencia institucional es un camino interesante para develar cambios y continuidades. Preguntas incisivas como las siguientes: ¿Cómo se ordenaba el lenguaje de la justicia cuando desaparecía una persona en 1976, y qué ocurre hoy? ¿Qué elementos se activaban o se activan para el silencio y la impunidad judicial frente a presuntos casos de desaparición de personas?

 

A partir del del 24 de marzo de 1976, la interposición de un habeas corpus ante la desaparición de un familiar implicaba verdad y riesgo para el firmante. Hay abogados desaparecidos por esa razón. La respuesta de la justicia se dividía en: rechazo in limine con costas, absoluto silencio, o un burocrático oficio librado por al Juez a todas las fuerzas a sabiendas que retornaba sin datos sobre el paradero del desaparecido. Salvo honrosas excepciones, la maquinaria judicial encubría y obturaba respuestas, aunque más tarde, sin embargo, esos registros fueron la clave para armar historias, abrir los juicios por la verdad, acreditar el daño a resarcir, etc. La maquinaria mediática, sellaba esa la desaparición amordazando la realidad desde otro lenguaje canalla, amarillista del “muerto en enfrentamiento” o  cayeron “subversivos”.

 

Rechazar habeas corpus (dolosamente) y “con costas”, no ha sido por ahora considerado como elemento (suficiente) para juzgar a jueces dentro de la cadena de complicidad-impunidad en los crímenes del pasado. Son necesarios más elementos para demostrar participación directa o autoría mediata de la justicia en una desaparición-asesinato. La cuestión debería ser analizada con mayor detenimiento, pues si bien el derecho exige pruebas y no héroes, muchos de esos jueces “no movieron un dedo” y ahora gozan una jugosa jubilación; otros siguen siguen trabajando como si nada. Por eso aquí aquello que nos interesa es la forma en la que se escabulle la complicidad judicial en el lenguaje del Derecho, ya no en los crímenes de ayer, sino en los de hoy.

 

La banalidad judicial frente a la violencia es la herencia jurídica del proceso, por no haber sido abordada en un jurizprocess; y es por eso que hoy padecemos como sistema cultural de justicia revanchista, selectiva, cautelar, de excepción. Nada independiente, vinculada a las corporaciones económicas y mediáticas, la composición judicial no ha sido democratizada a fondo. En ese lenguaje canalla heredado del proceso, la justicia cautelar favorece a las minorías poderosas y persigue a minorías desventajadas. Si como dice R. Dworkin, el Poder Judicial nace contramayoritario, eso no significa que sea elitista. En la Argentina el principio contramayoritario es aristocrático y hasta revanchista. Este es el punto a cambiar: el acceso a la justicia de los sectores populares, y el control-reducción de la violencia institucional.

 

La “Violencia institucional” es la clave para pensar cambio y continuidad de la justicia argentina envenenada. Tomo dos casos paradigmáticos para tratar de analizar cómo funciona lenguaje canalla entre ayer y hoy. Las desapariciones de “Jorge Julio López” (2006) y “Luciano Arruga” (2009). Una desaparición vinculada a resabios de terror de ayer, otra a elementos de terror de hoy. Aunque muy diferentes entre sí, por motivos, contexto, pertenencia; ambos hablan -en democracia- de “desaparición de cuerpos” con presunta participación de fuerzas de seguridad, también habla sobre el estado de defección de nuestra justicia ante los signos de violencia institucional más gravosa. Patrones comunes: a) Preeminencia del relato policial (no judicial); b) Intervención de una única fuerza que dirige y otras que se superponen, o des-coordinan; c) Existencia de relatos en piezas judiciales que cambian la hipótesis de sospecha constantemente, abriendo la posibilidad de despistar la información que se reúne (aparición de brujas que brindan hipótesis, llamados extraños al 911, testigos anónimos); d) Aparición de agentes encubiertos y con reserva de identidad de desvían hipótesis; e) Chantaje, apremios a testigos e imputados para que delaten situaciones e impliquen a personas; f) Intervención y superposición del aparato mediático en paralelo a la investigación; g) Sospecha del entorno familiar de las víctimas o directamente de la propia víctima; h) Convalidación judicial automática de los actos policiales; i) Perdida de tiempo en un entramado atomizado y des-coordinado, siendo que las primeras horas son claves para lograr el hallazgo de la persona desaparecida. j) Delegación de la búsqueda o paradero, en la misma fuerza sospechada de la desaparición; k)  Caratulación de la causa como averiguación de paradero, y no como desaparición forzada de persona.

 

Ante esta maraña de relato, no han funcionado habeas corpus, no ha funcionado la justicia de averiguación de paradero. La prensa hegemónica ha hecho de los casos un abordaje cliché, o directamente los ha obviado. Existe un sistema de la opacidad de la palabra ante la ausencia de esos cuerpos. Si la banalidad judicial de ayer era la inacción lingüística-burocrática-mediática, silencio ante la denuncia de desaparición y costas al vencido. La banalidad judicial de hoy es maraña de escritura forense y amarillista, formas de habla que se suponen asépticas o libre expresivas, cuando en realidad toman distancia se des-comprometen, banalizan el cadáver que no está y debió aparecer. Porque en democracia, los cuerpos aparecen o debieron aparecer. En un Estado de Derecho, los cuerpos aparecen.  

 

El expediente Arruga-López dice para no decir nada, para encubrir un crimen-ausencia de cadáver. La mirada antropológica de las fojas de esos expedientes logra el extrañamiento que no logra la mirada del jurista, y lo pone en cuestión (como estado de negación). El derecho no habla, y habla en el silencio la complicidad del perpetrador que se lleva un cuerpo e impide la santa sepultura de sus familiares. Develar esos patrones lingüísticos coincidentes vinculados al registro (jurídico) de lo siniestro-terror. Es esa la clave para comprender la herencia envenenada de un lenguaje canalla que encubre la impunidad. En esos laberintos de palabras encerrados en miles de fojas yacen dos cadáveres desaparecidos del hoy, no lejanos a los de ayer. Eso es lo que importa interpelar. Ante los habeas corpus del pasado, la cultura judicial no decía nada, obturaba respuesta. El habeas corpus ante la desaparición de dos personas, contiene un sistema de habladurías. Cementerios de fojas-palabras atados en pilas de expedientes llenos de vacío. “Hay Cadáveres” decía el poeta Néstor Perlongher.

 

El crujido de un lenguaje canalla, hecho impunidad judicial-policial-mediática es la misión de una nueva democracia. La responsabilidad humana de hacedores de expedientes, al fin y al cabo, guarda correlación con el tipo de responsabilidad del ciudadano común que clama por ley y orden, porque así fueron entrenados en el día a día de su sensibilidad mediática. Violentar los derechos de personas débiles, victimas selectivizadas por el sistema penal es y ha sido un proyecto político de los medios hegemónicos. La policía, la justicia y cierta política les ha hecho el juego. La educación ciudadana en la pluralidad informativa, en “el coraje de la verdad” (al decir de Foucault) nos aleja del lenguaje de la ESMA. Las palabras que usamos no son ingenuas, y la memoria de los crímenes del pasado es todo el tiempo la memoria de los crímenes del presente. Como en la poesía, escribir Derecho después de la ESMA, es encontrar la palabra justa para transmitirla a las nuevas generaciones.

 

 

* Defensor juvenil, hijo de desaparecidos y poeta

** Asesor de la Secret DDHH de la Nación y poeta

Saqueos y reclutamiento juvenil. Por Julián Axat

 

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Hace varios años que se habla de reclutamiento de menores para el delito, pero nunca se termina de apreciar profundamente el fenómeno. En el 2008 un juez se atrevió a denunciar que en la Provincia de Buenos Aires los menores eran instrumento de organizaciones criminales, incluyendo a la policía bonaerense que los usaba como mano de obra barata, y después se descartaba de ellos. Poco después, el Ministro de Seguridad de entonces que había criticado a aquel juez, recogió el guante, y antes de presentar la renuncia a su cargo denunció ante la justicia que aquella hipótesis era cierta, y que menores habían sido reclutados para una seguidilla de crímenes de mujeres, a la vez que esos mismo hechos eran parte de un pase de factura (a su gestión) por haber cercenado ciertos negocios espurios en el área de la Dirección de Automotores. La denuncia (IPP 41416-09) que hoy está en un cajón, decía: “se hizo un reclutamiento de menores y mayores de edad en asentamientos de emergencia… les encomendarían tareas delictivas, bajo patrones criminales comunes…”, y terminaba definiendo que estos hechos ocurrieron “con intención de desestabilizar al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires”.  

 

Aun cuando los dichos de aquel Ministro representen la etapa de su defección, estas temáticas retornar una y otra vez y deben ser tomadas con seriedad. El robo de automotores y los robos de casas marcadas, han sido las modalidades del reclutamiento juvenil. Apareció en el caso “Urbani”, donde por primera vez un reclutador fue condenado. En cambio en el caso “Barrenechea” se hizo todo lo posible por invisibilizar la trama oculta policial de marcación de casas, y condenar solo a los menores que ingresaron a ellas. Pero la imagen de grupos adolescentes irrumpiendo en supermercados a saquearlos con cierta capacidad de coordinación y repliegue, no huele a espontánea, y habla de otra de las formas o modalidades en las que aparece –en estos tiempos-. el reclutamiento juvenil. Las imágenes muestran a gran cantidad jóvenes en un mismo espacio, moviéndose sin tomar demasiada distancia entre sí, chocan con las fuerzas de seguridad en grupo, avanzan y retroceden. El mismo patrón, en varios lugares del país, con escasa diferencia de tiempo.

 

La Argentina no posee el problema de las Maras centroamericanas, la idea de “pandilla” autóctona es la de los “pibes en banda”, una suerte de composición aleatoria más funcional al reclutamiento, por menos pertenencia y autodefinición; es decir,  trayectorias con identidad más débiles, por lo tanto más propensas al aprovechamiento policial, al narcotráfico, a los barras bravas, o de esbirros políticos o parasindicales. Negar las tramas de reclutamiento, es negar la forma en la que se va perfilando en el contexto sociológico, un tipo de criminalidad que excede la idea de amateurismo delincuencial. En todo caso, la sociología habla de un “bardo flotante” compuesto por subculturas y trayectorias de adolescentes pertenecientes a zonas de vida diezmadas por un contexto de degradación histórica-heredado, en el que ciertas capas juveniles se mueven a toda velocidad reproduciendo un capital de violencia y energía tosco, que irrumpe como aislado delito amateur, pero otras veces, sin llegar a profesionalizarse, es organizado-gestionado por “otros” que lo pagan sin exponerse.

 

Por su complejidad, el fenómeno del reclutamiento es a corto plazo y hoy excede el lugar de políticas sociales universales o basada en planes focalizados. Hay que traspasar la negación epistemológica entrenada en ver la punta del iceberg de la delincuencia juvenil, donde la tercerización del delito es día a día y desaparece por tramas de discurso hegemónico que la niega; ya sea por demagogia punitiva, o por romanticismo bienpensante. Una política social que aborda estas problemáticas depende del diseño de nuevas herramientas de análisis cuantitativas y cualitativas. Democratizar las burocracias policiales que conviven en esos territorios también resulta imprescindible. Parafraseando a Borges, lo que importa es qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías. 

 

Julián Axat. Defensor Penal Juvenil