El 24 de marzo de 2012

Un 23 de marzo ingresa F.V. a un Instituto de máxima seguridad Menores de La Plata. Tiene 17 años. Lo traen esposado con las manos atrás, lleva una capucha negra en la cabeza, va en silla de ruedas. El grupo Halcón que lo viene trasladando desde el conurbano se mueve de a diez, con armas largas y en dos autos. Cuando lo bajan, lo hacen pararse recto. Para moverlo F.V. siente que una turba de pies le patea los tobillos recién operados, hasta que pasa la puerta del Instituto, donde le sacan la capucha pero lo ingresan solo a una celda.
Once días antes, más precisamente el 12 de Marzo, F.V. se acerca por sus propios medios al Hospital Diego Thompson de San Martín, lleva dos impactos de bala en la pierna izquierda, según los médicos que le sacan dos plomos calibre 22, está fuera de peligro. Como ocurre en estos casos, rápidamente interviene la policía. F.V es asignado a la cama 525 en la que F.V queda detenido.

En el transcurso de los once días F.V. se encuentra doblemente esposado: de un brazo al respaldar, y del pié derecho a una cadena enredada al pié del camastro. En ese tiempo, aún cuando pida, nadie lo lleva al baño, pues cuando lo pide, los dos policías que lo custodian le dicen que se aguante. F.V escucha que todos hablan de él: los dos polis, las camas cercanas, en la televisión encendida todo el tiempo, las enfermeras… Cuando F.V duerme siente que alguien lo fotografía, no puede distinguir bien si se trata de los paparazzi`s apostados en la puerta, o es la propia policía. Siente que entra y sale gente, la policía lo interroga tantas veces como F.V pierde la cuenta.

Marta tuvo a F.V cuando tenía 15 años, escucha la tele y se entera de su hijo. Villa Melo es un pequeño asentamiento de Villa Martelli en el que instalaron la casilla hace unos años, y en el que sobrevive sola con sus otros dos hijos de 15 y 6 años. Marta está autorizada a ver a F.V durante una hora en la que lo limpia, le pregunta qué pasó, los policías no se mueven de su lado y le cronometran el tiempo.

F.V nunca estuvo preso, estudiaba hasta hace un año, ayuda a su mamá y a sus hermanos. Tiene un abogado particular que Marta contrató y está viendo cómo pagar. F.V. no declaró, espera de la justicia de la provincia de Buenos Aires un trato acorde con los estándares de derechos humanos y, por sobre todo, un juicio justo.

Un 24 de marzo de 2012 recorro un Instituto. El encuentro con F.V. es puramente casual. Como es nuevo, todos ya lo mencionan como el “Baby Etchecopar”. Su relato es pausado, tranquilo, siente satisfacción cuando me cuenta que al final pudo entrar al baño el último día que le sacaron la cadena del pié. Tengo una curiosidad, le pregunto si sabe qué pasó hace 36 años. Me dice que no lo sabe. Trato de explicarle, pero no sé si me entiende.

http://diagonales.infonews.com/nota-176885-El-24-de-marzo-de-2012.html

http://diagonales.infonews.com/nota-176877-seccion-109&Redirect=false-Un-joven-fue-sometido-a-un-trato-inhumano-y-degradante-al-ser-trasladado-al-Almafuerte.html

 

Un 24 de marzo de 2012


Un 23 de marzo ingresa F.V. a un Instituto de máxima seguridad Menores de La Plata. Tiene 17 años. Lo traen esposado con las manos atrás, lleva una capucha negra en la cabeza, va en silla de ruedas. El grupo Halcón que lo viene trasladando desde el conurbano se mueve de a diez, con armas largas y en dos autos. Cuando lo bajan, lo hacen pararse recto. Para moverlo F.V. siente que una turba de pies le patea los tobillos recién operados, hasta que pasa la puerta del Instituto, donde le sacan la capucha pero lo ingresan solo a una celda.  
Once días antes, más precisamente el 12 de Marzo, F.V. se acerca por sus propios medios al Hospital Diego Thompson de San Martín, lleva dos impactos de bala en la pierna izquierda, según los médicos que le sacan dos plomos calibre 22, está fuera de peligro. Como ocurre en estos casos, rápidamente interviene la policía. F.V es asignado a la cama 525 en la que F.V queda detenido.
En el transcurso de los once días F.V. se encuentra doblemente esposado: de un brazo al respaldar, y del pié derecho a una cadena enredada al pié del camastro. En ese tiempo, aún cuando pida, nadie lo lleva al baño, pues cuando lo pide, los dos policías que lo custodian le dicen que se aguante. F.V escucha que todos hablan de él: los dos polis, las camas cercanas, en la televisión encendida todo el tiempo, las enfermeras… Cuando F.V duerme siente que alguien lo fotografía, no puede distinguir bien si se trata de los paparazzi`s apostados en la puerta, o es la propia policía. Siente que entra y sale gente, la policía lo interroga tantas veces como F.V pierde la cuenta.
Marta tuvo a F.V cuando tenía 15 años, escucha la tele y se entera de su hijo. Villa Melo es un pequeño asentamiento de Villa Martelli en el que instalaron la casilla hace unos años, y en el que sobrevive sola con sus otros dos hijos de 15 y 6 años. Marta está autorizada a ver a F.V durante una hora en la que lo limpia, le pregunta qué pasó, los policías no se mueven de su lado y le cronometran el tiempo.
F.V nunca estuvo preso, estudiaba hasta hace un año, ayuda a su mamá y a sus hermanos. Tiene un abogado particular que Marta contrató y está viendo cómo pagar. F.V. no declaró, espera de la justicia de la provincia de Buenos Aires un trato acorde con los estándares de derechos humanos y, por sobre todo, un juicio justo.
Un 24 de marzo de 2012 recorro un Instituto. El encuentro con F.V. es puramente casual. Como es nuevo, todos ya lo mencionan como el “Baby Etchecopar”. Su relato es pausado, tranquilo, siente satisfacción cuando me cuenta que al final pudo entrar al baño el último día que le sacaron la cadena del pié. Tengo una curiosidad, le pregunto si sabe qué pasó hace 36 años. Me dice que no lo sabe. Trato de explicarle, pero no sé si me entiende.

Julián Axat. Defensor Penal Juvenil de La Plata

Un adolescente denunció torturas en una comisaría de La Plata

Un chico de 16 años, cuya identidad es mantenida en reserva, denunció a la policía platense por golpes, torturas y amenazas de abuso sexual. El defensor juvenil Julian Axat exigió al fiscal en turno la intervención inmediata a la Dirección de Asuntos Internos y se disponga de los medios necesarios para preservar la integridad del joves.

Se copian abajo las repercusiones del caso.

 

http://uol.elargentino.com/nota-175783-Un-adolescente-denuncio-torturas-en-una-comisaria-de-La-Plata.html

http://www.eldia.com.ar/edis/20120315/denunciaron-golpes-amenazas-comisaria-platense-policiales51.htm
 
http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-181212

 

Denuncian el accionar institucional frente a la detención de un menor de edad

Imagen

A. fue envestido por un patrullero policial en el barrio El Carmen (Berisso), el sábado 3 de marzo resultando gravemente herido. Posteriormente, fue trasladado al hospital Gral. San Martín de La Plata, donde se lo mantuvo esposado a la cama e incomunicado; a pesar de que estaba enyesado hasta la cintura y de que este accionar está prohibido para los menores de 18 años según la Ley 13.634 del Fuero de Familia y Fuero Penal del Niño.

http://www.infanciahoy.com/despachos.asp?cod_des=9956&ID_Seccion=92

 

 

A pesar de la justicia, el muncipio de La Plata insiste con poner cámaras en las escuelas.

El municipio de La Plata no tiene ningún elemento para suponer que cerca de las escuelas habrá zonas liberadas, lo suponen sin más, y así demuestran que minimizan esfuerzos al delegar en cámaras de monitoreo urbano en las escuelas, esfuerzos que pueden hacer por medios menos invasivos hacia los pibes. Los hechos lo demuestran: precario servicio local, fuerte inversión en cámaras de seguridad x monitoreo urbano allí donde hay jovenes; permisividad hacia patrulla juvenil (que hace el trabajo que el servicio local no hace), y por supuesto, más negocios… veremos quien gana la apuesta en la justicia.

 

esposas. Poema de Julián Axat

el ángel yace esposado al camastro del hospital público
con dos polis a su lado yeso inclinado hacia arriba y hasta la cintura
de lejos el cuadro: síntesis de todas las omisiones juntas
el ángel: enemigo público numero uno: 78 caídas
viernes a la noche (no hay juez hasta el lunes)
sí la orden: dejarle la esposa al menor
entra el defensor en la escena: “retire las esposas al chico”
disculpe doctor cumplo orden de dejarlas…
retire las esposas por favor… no puedo… hable con el oficial de servicio
oficial de servicio: disculpe doctor necesito orden escrita del juez
(es sábado a la noche)
Defensor habla con el juzgado:… le pido retiren las esposas
no hay posibilidad de fuga…
mensajeros del juzgado interrumpen la cena del juez (sábado a la noche)
que si, que no… que el defensor está sacando fotos del chico esposado!
que está con los derechos humanos afuera!
vuelve a llamar el secretario o mensajero (parece que convenció al juez)
habla con el oficial de servicio que no ejecuta la orden “verbal” del juez
llama el defensor al oficial de servicio y exige que le saque las esposas al enfermo
… si no se las quitan, desobedece a la justicia…… pasa el tiempo
la sala de politraumatismos está oscura, en silencio
suena el teléfono del poli que recibe la orden: proceda…
el defensor observa cómo le quitan las esposas al ángel
el ángel suspira
se lleva la mano a la espalda y se la rasca aliviado.J.A (cualquier parecido con mi realidad no es pura coincidencia)